Resumen: 

Nos adentramos en el backstage de Anastasia, el musical aterrizado en Madrid desde el mismísimo Broadway cuya trama se centra en la historia de la hija más joven del último zar de Rusia y que no ha dejado de enamorar desde su estreno.

  • ESCENA
  • Anastasia el musical, dentro hay otro baile
  • POR NOELIA GÓMEZ · fotografías © Beatriz Arce

Nos adentramos en el backstage de Anastasia, el musical aterrizado en Madrid desde el mismísimo Broadway cuya trama se centra en la historia de la hija más joven del último zar de Rusia y que no ha dejado de enamorar desde su estreno. La producción cuenta con gran cantidad de elementos que articulan el engranaje perfecto de un espectáculo número uno. durante el descanso estival del elenco, podremos contemplar una exposición de parte de su vestuaria.

Y de ello se encarga Alejandro de los Santos, Director Residente, cuyo objetivo es conseguir que la calidad del espectáculo nunca se rebaje.

Este nos explicaba cómo una obra se tiene que adaptar al espacio en el que se desarrolla. Este teatro cuenta con dos hombros, muy distintos entre sí: “un lado concretamente es mucho más estrecho de tal manera que hay cosas que tenemos que almacenar en el  otro. De hecho, el tren que entra a través de la vía, en Broadway entraba por el otro lado y nosotros tuvimos que cambiar toda la programación para que esto fuera posible. Parece una tontería, pero es una total obra de ingeniera”.

Alejandro y su equipo no sólo trabajan día a día con aquellos artistas que vemos en las funciones, sino también con aquellos que permiten que el espectáculo continúe cuando alguien no puede seguir, como es lógico que ocurra en un espectáculo de larga duración. “El nivel de trabajo y de exigencia que tienen estas producciones son mucho más exigentes que las que tiene una obra basada simplemente en texto.”

Otro elemento clave de ese engranaje de la máquina es el vestuario. María Regidor es la responsable de esta parte de la obra y consigue siempre que nada falle. Ella y su equipo preparan diariamente todas las prendas para mantenerlas como nuevas y se coordinan para permitir que se den todos los cambios de vestuario. La importancia recae en el realismo y verosimilitud y, además, como bien nos decía María, la indumentaria: “cuenta la historia y cómo es cada personaje”. “Se pueden ver las tres épocas que marcan el musical: hasta 1917 la ostentación de la dinastía Romanov, y después, la Rusia comunista. Luego todo el segundo acto es el Paris de los años 20”.

Los profesionales del vestuario trabajan codo con codo con peluquería, y de este último sector es Sheila la jefa, con la puesta a punto de todas las pelucas usadas en el show. “Todas las pelucas son de cabello natural y hechas a medida, cada actor tiene la suya propia. Nadie comparte, incluidos covers y demás. Llega a haber hasta tres distintas para cada persona”.

anastasiamusical.es

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